
Ayer, la Corte Internacional de Justicia emitió el fallo de fondo en el caso de la aplicación de la Convención sobre Genocidio en el Caso de Bosnia v. Serbia. Es la primera vez que la Corte Internacional de Justicia, cuyo mandato es resolver conflictos de Derecho Internacional entre Estados y no entre particulares, examina la figura del genocidio, y arriba a la conclusión de que Serbia NO cometió Genocidio, ni tampoco fue cómplice o aliado en la comisión del mismo, contra los musulmanes bosnios en la masacre de Srebrenica de 1995.
El análisis se enfocó a la figura del dolus specialis, que es la intencionalidad para cometer genocidio. Aunque se determinó que los "Escorpiones", grupo paramilitar de origen serbio cometió efectivamente genocidio por mostrar intención de destruir a un grupo específico, no se pudo probar la conexión con el Estado, la complicidad en la actuación o la contribución del mismo para facilitarles los medios a paramilitares para perpetrarlo. Es importante hacer énfasis que el gobierno guió, financió, equipó y toleró las acciones de los Escorpiones, y así lo dijo en un comunicado en vídeo. Esa desestimación de filmaciones como declaraciones políticas vinculantes se tornará ahora interesante en el contexto global, especialmente en cuestiones relacionadas con terrorismo, según mi percepción.
En todo caso, dijo la mayoría de la Corte Internacional, solo falló Serbia en sus obligaciones de prevenir que en su país no se cometiera genocidio.
Este fallo abre entre otros temas, el debate sobre si un Estado puede cometer un crimen como tal y no solamente infringir sus obligaciones conforme el Derecho Internacional Público. Yo creo, y lo he sostenido en mis artículos académicos, que efectivamente no solo los individuos sino un Estado como Sujeto de Derecho Internacional Público, puede cometer un crimen, no es lo mismo violar una cuota arancelaria, o una frontera que cuestiones de esta índole.
Sin embargo, para la opinión pública mundial, especialmente para los bosnios, es un fallo difícil de aceptar. Primero, ellos tienen cientos de cientos de tumbas blancas en su suelo. Murieron más de cien mil. Con un Milosevij muerto, y un fallo de ese tipo no pueden entender las sutilezas en aplicación de una Convención que pareciera haberse redactado solo para un conflicto pasado.


3 comentarios:
Por cierto, la imagen es de Bosnia. ¿Por qué siempre pasan las barbaries más grotescas en lugares como éste?
Cerraduras mentales
Podría como Rey Rosa decir aquello de la tierra más bella, la gente más mala. Pero no creo en eso. También está Darfur etc.
Gracias por la información facilitada y por la figura del "dolus speciali". Aquí los medios no fueron tan precisos.
La verdad, las cortes internacionales están y estarán siempre sujetas por un millón de compromisos entre estados, gobiernos, políticos y diplomáticos. Sus veredictos, por tanto, serán siempre de dudosa reputación. Y de ésta, ni los Juicios de Nüremberg se salvaron en realidad. Otro ejemplo, el de Eichmann, ¿es legal que un Estado secuestre a un perseguido por la justicia con tal de llevarlo a jucio y, un caso como este, debería estar sujeto también a sanciones internacionales?
Además, ¿cuántos genocidios se han cometido desde el siglo XX y cuántos han llegado a juicio? Son muchos los holocaustos que vivimos (espero que el Zionismo no me demande por utilizar una TM de su propiedad).
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